Jóvenes, alcohol, y tragedias viales

Un gran aporte para mejorar como sociedad: Martín Olesen disertó y dialogó con alumnos y padres.

Martín Olesen junto a alumnos del nivel secundario de Santo Domingo.

Conductas y hábitos en nuestra vida cotidiana, movilidad, siniestros viales y el peligro del alcohol cuando se lo consume antes de conducir. Esos fueron algunos de los ámbitos que recorrió Martín Olesen en sus charlas del martes 16 de septiembre en Santo Domingo Tandil.

No es la primera vez que Martín Olesen, pastor de la iglesia luterana de Tandil, visita y trabaja en conjunto con Santo Domingo: desde hace años forma parte de la mesa ecuménica que anualmente aborda distintas temáticas que afectan a la familia y al hombre de hoy, en situaciones donde se ponen en juego los valores positivos de convivencia.

Justamente sobre valores, buenos hábitos, convivencia, respeto de normas y conocimiento de nuestros límites habló Martín Olesen, siembre aportando estadísticas e información actualizada, y preocupante, sobre la siniestralidad vial de Argentina y Tandil.

Primero con alumnos de 4, 5, y 6 año del Nivel secundario, y luego ante padres del Colegio, expuso su visión, y dejó un claro mensaje donde el respeto y la toma de conciencia quedan como mandatos que debe interiorizarse.

CON ALUMNOS DE SECUNDARIO

Según datos del CONICET, más del 80 por ciento de los jóvenes de Tandil conoce las alteraciones que provoca el alcohol sobre los conductores.

También saben que esas alteraciones de la visión y la comprensión multiplican las posibilidades de protagonizar un accidente. Sin embargo, más del 70 por ciento reconoce haber manejado alcoholizado, o subirse al automóvil conducido por un alcoholizado. “Hay una incoherencia en esa situación”, manifestó Martín Olesen ante los alumnos al tiempo que consultando a los jóvenes sobre sus conocimientos de normas viales se advirtió que los adolescentes conocen gran parte de las normativas. El tema sin embrago, pasa por la falta de preparación de quienes acceden actualmente a su registro de conducir, y por la sensación “de que por ser jóvenes son inmortales”. Los datos diarios, marcan lo contrario: “casi la mitad de las muertes en jóvenes se produce por accidentes de tránsito, y en gran parte de esos accidentes, está presente el alcohol”.

El vínculo, por lo tanto, entre noche y alcohol, termina muchas veces con un final trágico. Repasando con los alumnos la rutina que los jóvenes realizan los fines de semana, su movilidad, horarios, reuniones, previas, quedó en evidencia el riesgo constante de estar en una situación donde se presenta la alternativa de conducir, luego de haber consumido alcohol, o subirse como acompañante en un vehículo conducido por alguien que consumió.

Las opciones para evitar esa situación son múltiples, simplemente hay que tenerlas presentes, ponerlas en práctica, y estar convencidos que estamos cuidando nuestras vidas, la de nuestros amigos y nuestras familias, y quienes viven en nuestra ciudad.

Con imágenes de su hija, Josefina Olesen, culminó Martín su charla con los jóvenes. “Josefina falleció el 21 de abril 2013, por subirse a un automóvil conducido por una persona alcoholizada, ese dolor queda marcado para siempre, y lamentablemente esa fecha negativa, pasa a ser la más importante en mi vida, la de mi familia, y la de mucha gente”, testimonió sobre esa dolorosa vivencia.

JUNTO A LOS PADRES

Luego de estar junto a los alumnos del Nivel Secundario por la mañana, Martín Olesen dialogó por la tarde con padres del Colegio. Junto a ellos analizaron la poca visibilidad que tiene en Argentina la problemática vial, a pesar de las trágicas estadísticas de muertes y heridos graves que dejan cada año las rutas y calles, o quienes manejan en ellas. “Tenemos todos a la seguridad como una prioridad, y eso no está mal, pero se desconoce que por cada argentino que muere en un hecho de inseguridad hay 20 que mueren en un accidente de tránsito, esa relación, de 20 a 1, es significativa”, destacó. A pesar de eso, nos preocupamos más por evitar que nos roben o asalten, que por cometer o sufrir un siniestro vial, algo que es mucho más probable.

Se refirió también a la comunicación entre padres e hijos, esencial para conocer qué tipo de programas y movilidad ponen en práctica los jóvenes cuando salen. Hay responsabilidades en nosotros, y hay responsabilidades en ellos desde el momento que tiene un registro de conductor, sin embargo, “nuestros hijos muchas veces no está preparados para esa situación, y ahí debemos intervenir, haceindoles entender sus derechos, pero también sus responsabilidades y deberes” .

La vuelta de los jóvenes a su casa, luego de las 5.30 de la mañana, es el momento de mayor riesgo, y ente esa situación deben aparecer las alternativas de movilidad que no sean riesgosas, remis, taxi, auto con conductor designado que no haya bebido alcohol, volver caminando, y “no descartar ofrecerle a nuestros hijos ir a buscarlos”.

Toda la perspectiva de Olesen fue acompañada con un sentido de autocrítica, donde “estamos todos involucrados, y hacemos las cosas mal” pero invitando a cada uno a ser consiente, aprender las reglas, cuidarnos y cuidar a nuestro prójimo, nuestras familias.

Martín Olesen en su charla con a padres del Colegio.

El riesgo del caos vial en la salida del colegio: consejos para evitar accidentes

Un espacio sensible donde impacta con peligrosidad la falta de buenos hábitos viales es el ingreso y salida de las escuelas y colegios. Santo Domingo Tandil no es ajeno a esta realidad: la cantidad de vehículos que llegan hasta el ingreso de calle Pozos se incrementa anualmente, pero falta responsabilidad en conductores y peatones, adultos, y niños. (Informe – SEGUNTA PARTE)

Gran parte de las normas viales, especialmente aquellas que son de directa protección a peatones en los ámbitos que frecuentamos, son de sentido común. A pesar de eso ponemos cada día en riesgo la integridad física de nuestra familia y la de los que forman parte de nuestra comunidad. Santo Domingo no es ajeno a las típicas postales de caos vial en la que se transforman gran parte de los establecimientos educativos de la ciudad en los horarios de entrada o salida. Y aunque la explicación de esta situación peligrosa -aunque a veces inadvertida por muchos- es multicausal, la raíz de todo se vincula a la falta de buenos hábitos viales. Sintetizándolo, o simplificándolo más: somos la mayoría, tengamos o no licencia de conducir, analfabetos en el ámbito vial. Y en un país como Argentina, con una de las más altas tasas de muertes en accidente por persona del mundo, padecer esta deficiencia en la conducta vial es exponerse cada día a un provocar o sufrir un accidente de consecuencias graves.

Como ejercicio proponemos a los padres y alumnos que tomen diez minutos, ya sea a la mañana, al mediodía o a la tarde, para observar la entrada o salida de alumnos y familias por calle Pozos. En poco tiempo observarán las más variadas y peligrosas actitudes, sin distinción de edades, y sin importar si quien las toma conduce, o simplemente circula como peatón.

COMO MEJORAR LAS CONDICIONES DE SEGURIDAD VIAL EN EL COLEGIO

Las entradas y salidas de los colegios son situaciones en las que los autos de los padres se agolpan en las inmediaciones de la puerta del establecimiento y en muchos casos es donde infringen las nociones más básicas de la seguridad vial que los niños y adolescentes aprenden en su formación. Entre los principales comportamientos de los padres que son perjudiciales para sus hijos y que deben evitarse en todo momento pueden mencionarse:

1. Estacionar en lugares indebidos: ya sea la dársena (cordón pintado amarillo, con íconos naranjas sobre la calle en situaciones de ingreso o egreso) en doble fila, en las esquinas, o en cualquier sitio en el que no se deba estacionar. Hay que tener siempre en cuenta que a sólo 100 metros de la entrada siempre hay espacios libres para estacionar con tranquilidad.

2. Cruzar por lugares indebidos, y de forma incorrecta. Hay madres y padres que cruzan corriendo, o le piden a sus hijos a cruzar corriendo, y entre autos estacionados que impiden la visibilidad. Hay que dirigirse hacia las esquinas despejadas, para que el cruce sea más seguro. Que las condiciones climáticas sean malas, no nos exime de ser precavidos, al contrario, se debe estar más atento.

3. Los niños salen o entran en los autos por el lado de la calle: lo correcto es que el automóvil no esté en marcha, y en última instancia, si no tiene la intención de estacionar y para el motor, debe asegurarse que los niños desciendan en la vereda.

PELIGRO PARA LOS PEATONES

La Agencia Nacional de Seguridad Vial declaró el 19 de marzo como el Día de la Seguridad Peatonal. Esta decisión fue adoptada para promover por parte de los conductores de vehículos el respeto de los derechos de los peatones a circular con seguridad por la vía pública.

Según un informe realizado por la Defensoría del Pueblo de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, los peatones representan el 45% de las víctimas fatales, seguido por los motociclistas (29%), y en tercer lugar los automovilistas (19%). Mientras de cada 1000 lesionados que circulaban en auto han muerto alrededor 10 personas, de cada 1000 peatones atropellados han fallecido 15. Esto demuestra la vulnerabilidad de este último grupo en cuanto a su riesgo de vida. En 2013, en la Ciudad hubo un total de víctimas de 2652 peatones. De estos, 39 fallecieron. Según estadísticas de CESVI de las lesiones atendidas por las compañías de seguros, este grupo ocupa el segundo lugar en la cantidad de lesionados graves con el 16,5%.

El elevado riesgo de muerte que padecen los peatones se encuentra altamente asociado a la falta de elementos de protección. En los atropellos, los vehículos impactan directamente sobre el cuerpo de las víctimas, que no cuentan con ningún elemento que pueda mitigar la brutalidad del choque.

Pero contrariamente al punto de vista que ofrecería el sentido común respecto a la vulnerabilidad del cuerpo humano y el cuidado que habría que propiciarle, basta pararse en cualquier cruce urbano para contar la infinidad de errores imprudentes que realizan.
Especialistas de CESVI ARGENTINA realizaron varias mediciones en distintos puntos de la Ciudad de Buenos Aires y alrededores para analizar el comportamiento de más de 6.000 peatones.

El primer punto que se observó es el lugar en el que esperan los peatones antes de iniciar el cruce. El 76% espera en la vereda, y el 24% restante lo hace en la calzada. Al separar este último dato por género se observó que las mujeres presentan una mayor tendencia a esperar en lugares indebidos, con el 54,6% de los casos.

En cuanto al respeto de los semáforos, el 68% de los peatones cruza cuando tiene luz verde para hacerlo, el 28% atraviesa la calle cuando no tiene prioridad de paso, y el 4% restante inicia el cruce con el semáforo titilando.

A la hora de cruzar la calle se registró que el 18,4% de los peatones no respetan la senda peatonal y cruzan por lugares indebidos. A su vez, el 13% de los peatones cruzan de manera distraída producto de la utilización de diferentes componentes tecnológicos (mp3, celular).

En cuanto a los automovilistas, el dato más alarmante es que el 55,7% de los conductores no respeta la prioridad de paso del peatón. Y el 18,3% no respeta la senda peatonal para detener el vehículo.

COMPORTAMIENTOS SEGUROS DEL PEATON

- Antes de iniciar el cruce, asegúrese que todos los vehículos se hayan detenido por completo.

- Mire hacia ambos lados antes de cruzar y compruebe que no hay peligro.

- Cruce siempre por las sendas peatonales. Si no hay, hágalo por las esquinas.

- No cruce entre autos a pesar de que indebidamente estén ocupando por completo la senda peatonal.

- No corra ni se detenga en medio de la calle.

- Si se encuentra cruzando una calle y un vehículo gira, logre contacto visual con el conductor. Esto es fundamental para entender cuál es la maniobra que va a realizar

- Nunca camine por el borde de la calle o por encima de los cordones

- Tenga especial cuidado en los garages con las entradas y salidas de vehículos

- Si circula con niños por las veredas no los suelte y enséñeles en los cruces a mirar hacia ambos lados al cruzar la calle.

- De noche evite usar ropas oscuras.

- No utilice celulares, mp3, ni ningún otro elemento que genere distracción y le impida reconocer los indicadores de riesgo.

- En el caso de transportar chicos en cochecitos, no lo asome invadiendo la calle. Manténgase en la vereda hasta que todos los vehículos se hayan detenido por completo.

- Al descender de transportes públicos diríjase a la vereda y cruce por la senda peatonal.

- En una ruta, si inevitablemente tiene que circular por la calle, hágalo en sentido contrario al tránsito de forma de visualizar a los vehículos de frente.

- En un paso a nivel cruce únicamente cuando esté habilitado para hacerlo.

Recuerde que el peatón debe respetar las normas de tránsito igual que un conductor. Debe cruzar únicamente por los lugares habilitados y respetar las prioridades de paso.